La programación cultural
A pesar de las limitaciones materiales y financieras actuales,
y de que existen aún 180 instituciones cerradas y más
de 300 en mal estado, la ampliación y diversificación
de la programación en los distintos espacios culturales y
la extensión de los horarios de servicios de las instituciones,
han constituido una prioridad del Ministerio y de las Direcciones
Provinciales y Municipales de Cultura.
El aseguramiento de esa programación en las condiciones
actuales, implica un gran esfuerzo por parte de todos los que intervienen
en su realización, a partir de las limitaciones para su ejecución.
El programa iniciado en el año 2001 para entregar módulos
de audio a los territorios, se vio interrumpido por limitaciones
financieras y sólo llegaron a beneficiarse los municipios
de las provincias orientales y de Pinar del Río, dos municipios
de Villa Clara, la dirección provincial de cultura de Ciudad
Habana y el centro provincial de la música de Villa Clara.
Por otra parte, a pesar de los avances experimentados, el crecimiento
del presupuesto, de las estructuras y plantillas resulta aún
insuficiente para alcanzar la ampliación y sistematicidad
de la programación en cada territorio. Las mayores dificultades
se presentan en la cobertura para dar solución a los distintos
elementos que requiere el movimiento y presentación del talento
artístico: transportación, alojamiento, alimentación,
luces y sonido, así como la incorporación de la fuerza
técnica necesaria para asegurar el trabajo cultural en la
base.
Las direcciones provinciales y municipales de cultura, han trabajado
en diseñar, con su talento profesional y aficionado y su
fuerza técnica, aún insuficiente, una programación
cada vez más ajustada a las necesidades de recreación
de la población, evaluadas a partir de las condiciones específicas
de cada lugar, con el propósito de contribuir a un empleo
productivo del tiempo libre, con prioridad en niños, adolescentes
y jóvenes. No es posible en nuestras condiciones, pretender
que la vida cultural de un territorio se sostenga sobre la base
de giras provenientes de la capital del país o de las capitales
provinciales, lo que significa que sobre los aficionados recae,
en muchos lugares, la responsabilidad de sostener la programación
cultural en las comunidades.
Aunque insuficiente, ha sido útil la asignación central
de combustible que se asigna a las direcciones provinciales de cultura
por el Instituto Cubano de la Música, para fortalecer la
presencia del talento profesional de cada provincia en los municipios.
Las jornadas y semanas de cultura municipales, que se mantuvieron,
incluso en los 90, a pesar de las adversas condiciones económicas,
han propiciado a la población un espacio particular de intercambio
y encuentro con sus tradiciones y con diversas actividades promovidas
por las instituciones culturales.
Por razones obvias, se ha hecho énfasis en la programación
para los fines de semana. Por su parte, las instituciones nacionales
radicadas en la capital del país también realizan
esfuerzos por mantener una programación estable y diversificada
en sus sedes. Se destaca la participación de artistas y agrupaciones
de la música y las artes escénicas en presentaciones
y galas artísticas en ocasión de importantes fechas
nacionales e internacionales y eventos de las más diversas
ramas.
Desde el Ministerio, se han establecido controles y contactos sistemáticos
con las direcciones e instituciones municipales y provinciales y
de enero a agosto de este año, se han efectuado 254 visitas
sorpresivas a municipios y 60 a direcciones provinciales, así
como reuniones quincenales por medio de teleconferencias para el
análisis de los resultados y los problemas que se detectan
en el cumplimiento de la programación. A su vez, las instituciones
nacionales y direcciones provinciales también han ido aplicando
mecanismos de control y retroalimentación del comportamiento
de su programación.
Un ejemplo alentador del impacto que puede lograrse con una programación
cultural dinámica y diversa, fue el plan del verano de 2003:
- Se efectuaron 11 mil cuarenta funciones musicales, a las que
asistieron 7 millones 686 mil noventa y siete espectadores. Entre
estas actividades, se destacan los 1808 bailables y 397 presentaciones
de las bandas de concierto.
- En las artes escénicas se realizaron 4 mil 596 presentaciones
con 204 mil 881 participantes. Fueron significativas las giras
nacionales del Teatro Nacional de Guiñol, por su 40 Aniversario,
de los Premios Aquelarre, del Circo Nacional y del Conjunto Folklórico
Nacional.
- Por su parte, el cine desarrolló 43 716 funciones a
las que asistieron 803 mil 393 personas, destacándose,
como cierre del verano, el preestreno de la nueva película
cubana "Más vampiros en La Habana" en
8 provincias, incluyendo una presentación especial en la
Tribuna Antimperialista José Martí, con una asistencia
total, en sólo dos días, de 46 mil 506 espectadores
a estas exhibiciones. Además, en los cines se realizaron
otras 4 377 actividades culturales con 235 mil 233 espectadores,
para un total general de 48 mil 093 funciones y 1 millón
038 mil 626 espectadores durante julio y agosto.
- Los días 29 y 30 de agosto, se convirtieron en la fiesta
del fin de verano para nuestro pueblo: múltiples fueron
las opciones en los territorios y especialmente, los niños
y jóvenes encontraron actividades atractivas y en correspondencia
con sus preferencias.
Aunque ha habido avances en la reanimación de la vida cultural
en los territorios, se hace imprescindible seguir insistiendo en
la diversificación de las opciones, la estabilidad, divulgación
y calidad de las actividades, y acompañarlas de una evaluación
de su impacto social.
Estos avances en la programación coinciden con una mejor
divulgación de la vida cultural a través de los medios
masivos y han estimulado en alguna medida los intereses culturales
de la población. Han sido más trascendentes, en el
mismo sentido, proyectos de gran impacto masivo como "Universidad
para todos" y el Canal Educativo, y en general todos los programas
impulsados al calor de la batalla de ideas, que han influido en
el crecimiento y diversificación de la demanda cultural de
nuestro pueblo con respecto a etapas anteriores. En algunos indicadores
esta demanda y su satisfacción se muestran, incluso, por
encima de los niveles alcanzados en la década del 80.
La opción de asistir a las casas de cultura, ha sido utilizada
de modo creciente por la población, aun cuando sus actividades
no cubren todas sus expectativas y necesidades.
La programación en este sistema experimentó con fuerza
las consecuencias del período especial: muchos instructores
de arte buscaron otras alternativas de empleo mientras que escaseaban
los recursos mínimos para desarrollar el trabajo de apreciación.
Se ha iniciado un lento proceso de recuperación que puede
advertirse en la cantidad de actividades y asistentes.
| Casas de Cultura |
1983 |
1989 |
1993 |
2002 |
2003
(1er sem) |
| Actividades y presentaciones |
575 440 |
416 359 |
217 043 |
390 528 |
250 833 |
| Asistentes |
77 062 600 |
31 379 400 |
27 148 600 |
38 691 700 |
20 456 800 |
Como veremos más adelante, el cubano de hoy, aunque va
mucho menos al cine, asiste más que el de los 80 a funciones
de las artes escénicas, y a conciertos y espectáculos
musicales y participa más asiduamente en exposiciones de
artes plásticas. En lo que corresponde al libro, a pesar
de que nuestra producción editorial está lejos todavía
de alcanzar los niveles de los 80 y de satisfacer la demanda de
un público lector cada vez más exigente, se advierten
signos muy positivos de recuperación, gracias, sobre todo,
a la nueva dimensión otorgada por Fidel a las Ferias del
Libro.
|