Benny Moré

Las instituciones culturales en los municipios

A pesar de las carencias de recursos, un pilar determinante de nuestra política cultural han sido y siguen siendo las instituciones de base, que brindan servicio al público sistemáticamente y procuran, a través de su programación, enriquecer la vida espiritual de la población y garantizar que se preserve y reconozca el talento, donde quiera que se encuentre.

En la tabla siguiente, comparamos las más importantes instituciones culturales en servicio en cuatro momentos diferentes: en 1979, fecha que representa la etapa inicial del movimiento de creación y ampliación de instituciones culturales en los municipios; 1983, que es el momento más alto de ese movimiento en la década del 80; 1993, que representa, desde el punto de vista de la cultura, el peor momento del período especial y la información preliminar del cierre de julio del 2003.

Instituciones culturales Casas de
Cultura
Bibliotecas Museos Galerías Teatros y salas Cines
35 mm
Total
1979 106 166 70 22 46 505 915
1983 209 284 232 116 43 525 1409
1989 264 333 211 135 49 499 1491
1993 269 359 217 121 51 461 1478
2003 (1er sem.) 307 375 241 122 60 376 1481

Como se puede apreciar, a pesar del deterioro y cierre, en algunos casos irreversible de muchos cines, mantenemos hoy una cifra de instituciones en servicio superior incluso a la de 1983, gracias al esfuerzo particular realizado en la apertura, mantenimiento y reparación de otras instituciones de la comunidad.

Hoy contamos con una amplia red de instituciones culturales en la base, a lo largo y ancho del país, que asciende a un total de 2050, que incluye, además de las señaladas, 368 librerías, 21 casas de la trova, 178 salas de video y 2 carpas de circo. La fuerza técnica que labora en algunas de ellas, no satisface las necesidades, particularmente, las referidas a instructores de arte. El mayor desafío que enfrentan estas instituciones culturales está en dar respuesta, con la mayor calidad posible, las necesidades de la población.

La acción decisiva del Partido y el Gobierno en provincias y municipios, en coordinación con las instituciones nacionales correspondientes, ha propiciado la reparación y reapertura de un conjunto importante de instituciones culturales en los últimos tres años. En este sentido es significativo el resultado alcanzado por Las Tunas, que ha garantizado que todas sus instituciones estén en servicio.

Ese sistema de instituciones recibió un fuerte respaldo, a partir de la participación de nuestro Comandante en Jefe en la Reunión de Directores Municipales de Cultura, en septiembre de 1999, de la que se derivó un apoyo centralizado a los municipios, en función de contribuir a la creación de condiciones para un mejor desarrollo del trabajo cultural en la base.

Entre las acciones desarrolladas se encuentran:

  • La asignación a cada casa de cultura de un equipo de televisión y video, lo que ha permitido su inserción en el programa audiovisual, con proyección en diferentes horarios de los cursos de "Universidad para todos" y debates de películas y de materiales con fines educativos, a fin de contribuir a la formación fundamentalmente, de las más jóvenes generaciones.
  • La asignación a estas mismas instituciones de instrumentos musicales y medios para las artes plásticas con el objetivo de favorecer el desempeño del movimiento de artistas aficionados.
  • La asignación de computadoras con acceso a correo electrónico a todas las direcciones municipales, que permitió la extensión de la informática hasta ese nivel, llegando en la actualidad a tener 65 municipios con acceso a Internet y 102 con sitios web, además de favorecer el desarrollo de un programa de ediciones territoriales.
  • Las colecciones de arte universal y cubano que han circulado en los últimos dos años por más de 150 municipios, presentándose en instituciones culturales y docentes, centros de trabajo, unidades militares, entre otros espacios.
  • La apertura del Taller de Cerámica de Ciego de Ávila, con el objetivo de producir y comercializar la obra de los creadores del territorio y de otras provincias.

Las 375 bibliotecas públicas y sus sucursales tienen como función principal la promoción de la lectura. Son importantes, en el trabajo de esta red, la realización de Talleres Literarios, la organización de Círculos de Lectura en las escuelas, la atención a las necesidades de los estudiantes universitarios en los municipios y las actividades de extensión en las zonas más alejadas de los centros urbanos, además de la creación de casas - bibliotecas con el apoyo de los vecinos. Un ejemplo notable de lo que puede alcanzarse con una coordinación de esfuerzos entre la Biblioteca Nacional, su red de bibliotecas, el MINED y la Organización de Pioneros, son los relevantes resultados del Concurso "Leer a Martí" que ya alcanzó, en sus cinco ediciones, una participación de 1 313 792 niños y jóvenes, de los cuales han sido premiados 283 a nivel nacional.

Aunque no hemos alcanzado el número de usuarios del mejor año de la década del 80, cuando se estaban fundando nuevas bibliotecas en muchos municipios, al cierre del 2002, el total de usuarios supera al del año 1989 y los servicios prestados sobrepasan a los de toda la serie histórica.

Bibliotecas Públicas 1983 1989 1993 2002 2003 (1er sem)
Usuarios 10 424 300 6 110 400 5 979 800 8 272 000 4 063 200
Servicios prestados 11 786 600 7 786 100 7 991 500 12 731 200 6 879 600

La ampliación de los horarios de las bibliotecas públicas hasta las 9 de la noche de lunes a viernes, su funcionamiento los sábados hasta las 6 de la tarde y los domingos hasta la 1 p.m. permite mayores facilidades de asistencia de usuarios. La mayoría de las bibliotecas han podido cumplir esta indicación y sólo quedan pocas en que no han podido ser resueltos los problemas de la iluminación, cierran a las 6 de la tarde de lunes a sábado. Sobre nuestra red de bibliotecas pesa hoy el compromiso de atender la municipalización de la educación superior.

Las casas de cultura desempeñan un importante papel en el fomento de la apreciación artística y literaria principalmente entre niños y jóvenes. Esta es la misión principal de los más de dos mil instructores de arte en ejercicio, quienes imparten 6 383 talleres de creación y 7 350 de apreciación artística en casas de cultura, palacios de pioneros y escuelas. Estos resultados, si bien alentadores, pues los talleres prácticamente desaparecieron en los momentos más críticos del período especial, están muy por debajo de la demanda de la población, como consecuencia de la escasez de instructores y de la base material y técnica necesaria.

Una contribución significativa a esta labor la realizan los escritores y artistas profesionales que se han incorporado a los talleres con niños y jóvenes. Se destacan los de la Escuela Nacional de Ballet que abarcan a 4 050 niños de Ciudad de La Habana; los que imparten los profesionales de la danza en todos los municipios de la capital; los que desarrolla el Ballet Nacional de Cuba; los seminarios y talleres de repentismo infantil, con la participación de más de 800 niños, entre los que se aprecia ya una mayor presencia de niñas, y los que imparten prestigiosos narradores y poetas. En Santiago de Cuba, Camagüey y otras provincias hay talleres vocacionales de ballet y otras especialidades.

La próxima incorporación al trabajo de alrededor de 3 500 Instructores de Arte, en la primera graduación de las 15 escuelas fundadas en el año 2000, contribuirá decisivamente al fortalecimiento de la labor de las casas de cultura, los programas culturales del sistema educacional y la formación de públicos.

El movimiento de aficionados al arte, que se desarrolla a partir de las casas de cultura, llegó a contar a principios de los años 80 --su momento de mayor auge-- con más de 400 000 integrantes, empezó a decrecer a mediados de esa misma década y cayó bruscamente en los noventa, hasta 63 100, en 1995, e inicia una tendencia de crecimiento en los últimos años hasta contar hoy con 98 762 integrantes, cifra, aunque alentadora, muy distante aún de lo que aspiramos.

El trabajo con los artistas aficionados es una de las expresiones de los amplios vínculos de las instituciones culturales de base con otras de su tipo, y con organizaciones sociales y de masas. En la actualidad, la FEU y los pioneros son las organizaciones con un mayor número de artistas aficionados y realizan sistemáticamente sus festivales, desde la base hasta la provincia, y en algunos casos hasta el nivel nacional. Si bien las potencialidades del movimiento son muy superiores a las cifras logradas actualmente, se realizan esfuerzos por recuperarlo entre los trabajadores. Esta tarea se ha visto gravemente afectada como consecuencia de la falta de instructores y la escasez de recursos, como instrumentos musicales, grabadoras y materiales de artes plásticas.

Momentos importantes del movimiento de aficionados de hoy, son el Festival de la Canción Infantil "Cantándole al Sol" y el Concurso de Artes Plásticas "De donde crece la palma", este último convocado por la galería de arte de Jiguaní, que alcanzó en mayo del 2003 su octava edición con una participación de alrededor de 100 300 niños de todo el país. La participación en todos estos eventos se ha ido incrementando cada año, a partir de una mayor promoción y de una vinculación superior entre los distintos organismos y organizaciones.

En el trabajo con otras organizaciones de masas, además de la labor con los aficionados, se debe señalar la colaboración con los CDR y la FMC en la realización de actividades culturales en las comunidades; la contribución a la formación de promotores culturales de estas organizaciones; la participación, junto a la ANAP, desde las cooperativas, en las jornadas cucalambeanas y la atención al pujante movimiento de aficionados.

En la actualidad más de 2 200 promotores culturales profesionales se desempeñan en consejos populares, circunscripciones y asentamientos poblacionales. Entre 1995 y 2002 se formaron 410 en cursos diseñados especialmente para ese fin. La matrícula para el actual curso es de 3 654, de ellos 1 874 procedentes de los cursos de superación integral para jóvenes sin vínculo laboral. Además, hay promotores en las escuelas, donde un maestro cumple esta función, y en los barrios con activistas de los CDR y la FMC. Todos ellos logran organizar la vida cultural en la base y aglutinar en torno a su labor a importantes sectores de la población.

Significativos han sido los avances logrados en el trabajo cultural en los centros de producción y servicios a partir de los convenios y planes conjuntos con diferentes organismos y organizaciones. Especialmente el MINAZ y el MINAGRI han sido organismos cuyo apoyo ha resultado decisivo para la reanimación cultural en bateyes y comunidades.

En el proceso de reordenamiento y transformación que se lleva a cabo en los centrales azucareros, se destacan los servicios de las bibliotecas de los CAI, especialmente donde el estudio y recalificación de los trabajadores se convierte en un objetivo esencial; las librerías realizan actividades de promoción y extensión de ventas; se trabaja de conjunto en las acciones para la conservación del patrimonio histórico azucarero y se reinició el proyecto para la creación del Museo del Azúcar. El Circo Nacional ha incrementado las presentaciones en los bateyes de los centrales, en el año 2001 se ofrecieron funciones en 63 bateyes, en el 2002, 117 y en el primer semestre del 2003, 61. Las presentaciones artísticas se extienden a estas zonas y a las casas del trabajador azucarero; se ha dado mejor atención al movimiento de aficionados, particularmente a los niños y adolescentes y en algunos casos se han conformado brigadas artísticas con este talento.

Las relaciones de trabajo con el MINAGRI han propiciado el desarrollo de fiestas de tradiciones campesinas, guateques, noches de la décima, parrandas, fines de cosecha, extensión de servicios bibliotecarios, eventos literarios, proyecciones cinematográficas y otras actividades. Se trabaja en los proyectos para la creación del Museo del Tabaco, en Pinar del Río y del Museo Etnográfico Campesino, en Las Tunas.

Otros vínculos se extienden al Ministerio de la Industria Pesquera, al Ministerio de la Industria Básica, con la realización de giras artísticas por asentamientos pesqueros e importantes fábricas y el desarrollo de festivales de artistas aficionados, así como a delegaciones del CITMA en más de 70 iniciativas de promoción y protección del medio ambiente.

A partir del año 2000 se han reactivado las llamadas Giras de la Opera, integradas por artistas del Teatro Lírico Nacional (TLN) y el Ballet Nacional (BNC), que han realizado presentaciones en cooperativas agrícolas e industriales, comunidades pesqueras, centrales azucareros, escuelas en el campo y también para deportistas y guardafronteras. Estos recorridos, iniciados desde el año 1960, se mantuvieron gracias al respaldo de los organismos a los que se vinculan los trabajadores que presenciaron estas funciones.

La Comisión Nacional de Cultura de la CTC ha impulsado la realización de concursos, festivales y exposiciones, entre los que se destaca el Concurso "Rubén Martínez Villena" que convoca las manifestaciones de literatura y artes plásticas y resume los concursos que promueven los 19 sindicatos nacionales; este concurso llega a su XXIX edición este año. Hoy se realizan desde la base hasta la provincia, y en algunos casos en la instancia nacional, galas de los festivales de artistas aficionados de los Sindicatos Agropecuario y Forestal, Azucarero, Tabacalero y de Marina Mercante, Puertos y Pesca.

Se han efectuado también acciones de promoción del talento profesional y aficionado en unidades militares y se impulsan los festivales de distintos mandos de las FAR y el MININT, los que abarcan la participación de trabajadores y combatientes en cada edición. Se han fortalecido las relaciones con el Ejército Juvenil del Trabajo, en particular con sus Conjuntos Artísticos de Montaña, por la importancia de estas unidades para el trabajo cultural en las zonas donde están enclavadas.

Las instituciones culturales de base realizan su aporte a las tareas del Plan Turquino Manatí. Se han entregado medios para el trabajo cultural en las zonas de montaña y la Ciénaga de Zapata; estos municipios tienen hoy un tratamiento presupuestario diferenciado y se han adoptado en ellos decisiones específicas para la ubicación y calificación de los recursos humanos.

Se realizan giras artísticas, ferias del libro y festivales de montaña y es de destacar la labor en comunidades de la Colmenita, la Guerrilla de los Teatreros y Teatro Andante en sus recorridos desde Río Cauto hasta Niquero, en Granma; la Agrupación Los Colines y Teatro Escambray en Villa Clara; Teatro de los Elementos, en Cienfuegos; las Cruzadas por las rutas del Che y Camilo, en Sancti Spíritus; Korimacao en la Ciénaga de Zapata, Matanzas y la Cruzada Teatral en Guantánamo. Esta última, por ejemplo, realizó su gira anual en el primer trimestre del año con un total de 349 funciones, 32 240 espectadores en 170 comunidades.

Existen espacios de promoción del libro en áreas montañosas de Granma, Guantánamo, Villa Clara y Pinar del Río, a los que se les llama centros literarios, donde se unen la acción de bibliotecarios, especialistas literarios, libreros y escritores. Las ferias del libro en la montaña de mayor impacto se realizan en Guisa (Granma) y en el Escambray, donde se aúnan los esfuerzos y recursos de las provincias Cienfuegos, Villa Clara y Sancti Spíritus. Cumanayagua, municipio de montaña, fue una de las sedes de la pasada Feria Internacional del Libro con resultados destacados a escala de país.

Las relaciones con los centros educacionales son decisivas para el trabajo cultural en las comunidades. La labor conjunta con el MES en las comisiones de extensión universitaria en cada nivel y de los centros de nivel superior, así como la designación del promotor cultural en las instituciones docentes del MINED, han sido elementos positivos en este trabajo.

Desde el curso 1998-1999 se creó, en coordinación con el Ministerio de Educación, el Programa de Educación Estética, que abarca todas las enseñanzas y territorios y atiende contenidos esenciales relacionados con el patrimonio cultural, el programa de la lectura y el diseño ambiental, así como el desarrollo de talleres de apreciación y creación y del movimiento de aficionados.

Simultáneamente, se crearon las comisiones de educación estética en los municipios y las provincias con el propósito de orientar y controlar la aplicación de este Programa, coordinar intereses mutuos y realizar la superación sistemática de docentes y promotores, sobre la base de las indicaciones para cada curso escolar. En estas comisiones participan las direcciones e instituciones culturales y de educación del territorio y las organizaciones de masas, y en algunos casos se han incorporado las emisoras radiales y el telecentro. Con el objetivo de controlar la instrumentación del programa y de las indicaciones se realizan visitas conjuntas del MINED y nuestro organismo a las provincias.

En la preparación del actual curso escolar, se diseñaron acciones para lograr una presencia estable de nuestros instructores en los centros de referencia, donde se trabaja en todas las manifestaciones artísticas y constituyen un ejemplo de lo que obtendremos con su extensión masiva a otros centros. Esta experiencia será decisiva para la inserción de la labor de los egresados de las escuelas de instructores de arte, a partir del próximo año, en el proceso docente de las instituciones educacionales.

Las instituciones culturales de base participan activamente en el Programa "Educa a tu hijo" dirigido a los niños en edad preescolar.

Está en marcha un programa de atención priorizada, con el apoyo de medios e instructores, a las escuelas de conducta y a centros docentes de programas nacionales especiales, como la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas, la Escuela Salvador Allende y la Escuela Victoria de Girón, entre otras. Además, se han realizado giras de destacados artistas por las escuelas deportivas.

Particular atención han tenido las asociaciones de personas con discapacidad. El desarrollo de festivales de aficionados y la aprobación de la licencia cultural retribuida a los artistas aficionados miembros de estas asociaciones y vinculados laboralmente, que son seleccionados para participar en dichos festivales; el apoyo al Concurso Literario Luis Braille, de la ANCI y al II Congreso de la ANSOC, así como a la gira del grupo de pantomimas Yagruma, de la propia asociación, en su 25 aniversario en este año; el respaldo a niños y jóvenes discapacitados con talento y aptitud para su ingreso a la enseñanza artística; la realización de funciones especiales de cine, eliminación de barreras arquitectónicas en instituciones, los servicios de la salas Braille en el sistema de bibliotecas, los títulos editados en este sistema por el Centro Cultural de la ANCI, entre otras, son algunas de las acciones emprendidas.

Ha ido creciendo el papel del arte y la cultura como factor de transformación social en las comunidades. La colaboración en los programas de prevención y atención social abarca, además de la atención a las prisiones, donde se desarrollan talleres, festivales y otras actividades con los reclusos, y a los centros de reeducación, un número importante de acciones e iniciativas para mejorar la calidad de vida, a través de la cultura, en zonas marginales y de difícil acceso. Las presentaciones artísticas, la formación de grupos aficionados y las investigaciones sociales son algunas de las principales acciones. Una labor significativa en este campo realizan también la UNEAC, la AHS, y el Contingente Juan Marinello del SNTC.

En este sentido, debe destacarse la labor de las instituciones culturales en las campañas orientadas a la prevención del VIH-SIDA u otras enfermedades de transmisión sexual y del uso indebido de drogas.

Ejemplos de lo que puede influir la cultura en la calidad de vida de las personas, ayudando a transformar conductas o a transitar por la vida de una manera diferente, son apreciables a través de proyectos de prevención social como La Jata, en la comunidad del mismo nombre, en Guanabacoa; el Patio de Pelegrín, en Consolación del Sur y la Camorra, en Viñales, Pinar del Río; Villa Alegre, en Sagua la Grande y el Monte, en Ranchuelo, Villa Clara; La Marina, en Matanzas; Crucecita, en Cumanayagua, Cienfuegos; Raíces, en el Barrio África, en Yaguajay, Sancti Spíritus; La Edad de Oro, en Ciego de Ávila; la Tomatera, en Florida, Camaguey; Sol y Arte, en Amancio Rodríguez y Boquerón, en Puerto Padre, Las Tunas; Renacer, en Holguín; Todo mezclado y Pájaro de la bruja, en Santiago de Cuba; Príncipe Enano, en Guantánamo, entre otros.

En la contribución de la cultura a la prevención social hay aún mucho terreno que cubrir, sobre todo en el sentido de lograr una mayor sistematicidad y una mejor atención técnica a los proyectos.

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